Diario de Albert Beowulf Johnson
Septiembre 10
Heme aquí,
desahogándome de mi patética y muy absurda vida.
Mis padres,
por un muy cruel y absurdo motivo, me han inscrito en esa escuela militar de
segunda. Todo para que sea exactamente idéntico mi hermano mayor. Su locura es
tal, que incluso no lo dan por muerto después de aquel incidente.
Estoy
harto, puesto que no me dejan ser tal cual soy, un músico. Me detestan por mi
cabello ligeramente largo y mi indiferencia en cuanto a su agrado por la
milicia y demás basura.
Es muy ridículo
que deba seguir una “herencia” de sangre y muerte sólo para agradar a mis, ya
molestos conmigo, padres. Todo se debe a que no creo eso de morir por quienes
no conozco. Ellos me tienen…
No
importa. No aceptaré ir a la entrevista.
Creo que
es hora de que los dejé con su patética visión de la vida. Todavía no sé
cuándo, pero será pronto, antes del aniversario de la muerte de mi hermano.
Ahora que
veo, hay algo en la internet… Una tal blogger
puso algo de una experimento en W&
P Medical que me llama la atención… ¡Qué va! No es nada más que un clásico
post de conspiración. Definitivamente no vale la pena. Veré qué puedo hallar
como solución de mi predicamento absurdo. Dejaré así esto
por ahora, quizá luego me escabulla de acá…